Los pajes acaparan el mayor protagonismo en la procesión de Las Candelas. SAX
Los pajes acaparan el mayor protagonismo en la procesión de Las Candelas. SAX
Sax enfila hoy el día más grande de sus Fiestas de Moros y Cristianos. El día de San Blas, patrón de la villa. Pero todavía está presente en el recuerdo la jornada vivida ayer con el ácido olor a pólvora, la humareda blanca en busca de cielo y el sonido ronco de los arcabuces. Durante el segundo día de celebración el fuego volvió a recrear la batalla entre Moros y Cristianos. Primero en la procesión de la Virgen de la Candelaria y después en la Bajada del Santo. Actos en los que la figura del paje adquiere un gran protagonismo. Niñas de muy corta edad que deben madrugar para estar dispuestas a la hora indicada en el apretado horario de fiestas, soportar el cansancio del largo itinerario de las procesiones -que sólo por la mañana duró dos horas- y hacer estudiadas reverencias ante su capitán cada vez que éste lanza al aire una salva de arcabucería. Pero eso sí. Cuentan con la ayuda del sargento, la compañía de mamás y abuelas y la motivación de las golosinas con las que el capitán las obsequia a cambio de un beso.
Para la cronista de fiestas de la Mayordomía de San Blas "son unas privilegiadas porque aun a su corta edad pueden presumir de la preferencia que las Fiestas de Sax les dan, y por ello debe ser una figura mimada por la gracia que con su dulzura dan a la celebración". Añade Mercedes Villaplana que "su sacrificio merece los mejores halagos ya que, sin su presencia, nada sería lo mismo en las Fiestas de San Blas".
A las nueve y media de la mañana arrancaba la procesión de Las Candelas. La Virgen era sacada a hombros de festeros desde la parroquia justo cuando la comparsa de Moros iniciaba el tradicional recorrido que da la vuelta al pueblo para regresar de nuevo al templo. Un arreglo provisional evitó que la mano quemada de La Candelaria quedara especialmente visible. El acto vandálico sufrido cuatro días antes, cuando unos desconocidos profanaron y robaron en la iglesia, fue lo más comentado por las cientos de personas que participaron en la procesión. La misa posterior, con el reparto de velas y la presentación de los bautizados, dio por concluida una mañana soleada que las capitanías aprovecharon para lucirse, una vez más, en el jovial acompañamiento de las comparsas.